ORGULLO
MENSAJE PRIMERO: "Estoy
orgulloso de ti".
Con esta frase tan simple, ayudamos a
construir la autoestima de nuestro hijo. Es probable que se la digamos cuando
consigue algún éxito, pero un adolescente la necesita especialmente cuando
falla. Estamos orgullosos de él porque es nuestro hijo… y no hacen falta más
motivos. Y, sin embargo, muchos adolescentes de hoy en día pueden no tener la
suerte de escuchar este mensaje a menudo.
Deberíamos estar orgullosos de
nuestro hijo y reconocerle por lo que es y por los esfuerzos sinceros que hace
por mejorar, sin compararle con otros y sin establecer metas arbitrarias como
sacar todo sobresaliente, por ejemplo. Sentirse orgulloso de un hijo no debería
de los puntos anotados en un partido de baloncesto, por ejemplo, ni de las
notas conseguidas.
Puede que resulte difícil estar
orgulloso de un hijo cuando toma decisiones equivocadas o cuando falla. Sin
embargo, nunca, nunca, debemos permitir que se esfume el cariño. Cuando falle,
no diremos: "no llegarás nunca a ninguna parte". Un simple descuido y
cuatro o cinco palabras pueden llegar a herirle profundamente. En nuestro hijo
adolescente hacen el efecto de: "estoy disgustado contigo como ser humano".
AQUÍ ESTOY
MENSAJE SEGUNDO: "Puedes acudir a mi cuando me necesites; siempre estaré aquí para escucharte".
Un adolescente da mucha importancia a
poder acudir a sus padres cuando existen problemas; aunque exista rebeldía, en
los momentos difíciles necesita tener una seguridad: "mis padres están
ahí". Sin embargo, si no le prestamos atención cuando lo está pasando mal,
le estaremos dando una buena razón para que se las apañe por sí solo y busque
consejo y ayuda en otros lugares.
Hay que escucharles, sin querer
hablar y pontificar continuamente. Así, dejamos claro a nuestro hijo que:
"Eres importante para mi", "me preocupo de las cosas en las que
tú estás interesado", "me gusta escuchar tus ideas y opiniones".
Escuchar con atención también estimula el deseo de hablar de los hijos. Se
construye un ambiente de respeto y afecto mutuo.
COMPRENSIÓN
MENSAJE TERCERO: "Quiero
comprenderte"
A veces, es frustrante ser padre.
Continuamente oyendo los prejuicios de los quinceañeros que afirman que somos
una generación antigua y que no les comprendemos… No hay duda; es difícil
comunicarse con los adolescentes.
Muchas veces, cuando nuestro hijo nos
acusa de que no le comprendemos es tan sólo una manera de defenderse. Confunde
"no comprender" con "no estar de acuerdo", por lo que no
hemos de dejar que nos manipule. Si nos acusa de que no le comprendemos, hemos
de decir a nuestro hijo que nos ayude: "Quiero comprenderte, cuéntame más,
que sientes…".
Si tenemos la sospecha de que lo
único que ocurre es que simplemente no estamos de acuerdo con él, podemos
repetir lo que nos dice, sus argumentos, sus ideas, hasta que se dé por
satisfecho y entonces: "Ves que comprendo lo que quieres decir y por qué;
si no es así, quiero llegar a comprenderlo. Pero me parece que nuestro problema
no es de falta de comprensión sino de falta de acuerdo".
CONFIANZA
MENSAJE CUARTO: "Confío en
ti".
Contar con la confianza de sus padres
es importante para un adolescente. "Lo más dañino que me han dicho mis
padres en mi vida fue que nunca podrían volver a confiar en mí".
Nuestro hijo necesita que le digamos
que nuestra confianza en él se desarrollará gradualmente en la medida que
adquiera nuevos conocimientos y experiencias en esas situaciones que requieran
la confianza. No podemos pretender que nuestro hijo de quince años conduzca un
coche – aparte de que es ilegal – porque no tiene la experiencia necesaria que
nos permita confiar en su buen juicio.
Pero hay otra razón por la que nos
cuesta tanto a los padres confiar en nuestros hijos. Nos conocemos bien a
nosotros mismos y, seguramente, hemos experimentado de primera mano todos los
riesgos, situaciones y peligros de esta etapa. Sabemos qué fácil es ceder a las
presiones del ambiente cuando no se está preparado. Esto nos previene de dar a nuestros
hijos una confianza sin límites.
De hecho, no estaríamos haciendo bien
nuestro trabajo de padres si permitimos que nuestros hijos se encuentren en
situaciones donde el grado de riesgo es más elevado que su nivel de madurez.
CARIÑO
MENSAJE QUINTO: "Te
quiero".
A veces, podemos perder muchas
oportunidades de expresar amor y cariño – y de recibirlo – sólo porque no nos
lo hemos propuestos como un objetivo consciente. Y, sin embargo, es el mensaje
más importante que chicos y chicas quieren oír de sus padres.
El amor es el ingrediente esencial de
una familia sana. Un "te quiero", dicho en voz alta y a menudo, nos
ayuda a saber quiénes somos y por qué hemos nacido. Cuando un adolescente no
está seguro del amor de sus padres, los otros cuatro mensajes anteriores no
significan nada. Necesitan que le digan que les quieren y que se lo demuestren.
¿Cómo pueden estar seguros de que les quieren si nunca se lo han dicho? ¿Cómo
pueden estar seguros si sus padres nunca pasan el tiempo con él?
La manera de demostrar el amor a un
hijo se deletrea con estas letras: T – I – E – M – P – O. Darle regalos,
proveerle de comida y ropa, mostrarle cariño de otras maneras está bien, pero
también hay que estar dispuesto a perder tiempo con nuestro hijo adolescente:
ir de pesca, ir de tiendas juntos…
Relacionarse, comunicarse, cuesta
trabajo. Esto ocurre en el matrimonio, en la amistad… y en la relación entre
padres e hijos. Con un adolescente cuesta más, porque crece y gana más
independencia constantemente, y por eso puede llegar a frustrarnos. No dejemos
que ocurra en nuestra familia."
Fuente:http://psicologiagranollers.blogspot.mx/2013/01/escuela-de-padres-5-mensajes-que-los.html
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