domingo, 14 de noviembre de 2021

¿Qué es un juguete didáctico? ¿Qué es lo que favorece?





 

Juguetes didácticos: Una manera distinta de aprender

Cada niño, desde las primeras etapas, siempre quiere aprender cosas. Por eso presta mayor atención para iniciar a caminar o para empezar a hablar. Sin embargo, no todos los niños aprenden de la misma forma o al mismo tiempo. A algunos les cuesta más que a otros, ya sea por el nerviosismo, inquietud o por falta de interés. Por eso, la educación tradicional no se puede aplicar a todos los niños por igual. Actualmente hay varios métodos de enseñanza y uno de ellos es mediante los juguetes didácticos.

¿Qué son los juguetes didácticos?

Un juguete didáctico es una técnica de enseñanza que se aplica por medio del entretenimiento y diversión. Su objetivo principal es que niños y niñas aprendan de forma lúdica. Gracias a estos juguetes didácticos se puede desarrollar su capacidad mental y la adquisición de conocimientos de forma activa. Esto significa que es mucho más fácil que un niño recuerde algo si es dinámico y divertido.

Se dice que este tipo de juguetes tiene mayor relevancia en las primeras etapas de la infancia. Esto es así porque es el momento en que más aprenden y están más perceptivos. Además de que a través de los juguetes pueden expresar mejor sus emociones y liberar energía. Por ello, hay que aprovechar estas herramientas para reforzar sus capacidades.

Ciertamente, el método de enseñanza mediante juegos se aplica desde hace tiempo. No obstante, el mundo de la tecnología modificó las formas de jugar en los niños y ahora las pantallas son la principal herramienta. Aún así, lo ideal es que exista un equilibro en su uso y que jueguen también de la forma clásica. Así usarán todo sus sentidos, en lugar de solo dos.

¿Cuáles son los beneficios de los juegos didácticos?

Los juguetes deben ser parte de la vida del pequeño, ya que son un estímulo para poner a pruebas sus habilidades. También, porque los motiva a adquirir y profundizar en aspectos, habilidades y competencias que antes no conocían. Por ejemplo, aprenden a interesarse por temas como la investigación científica y el conocimiento del entorno. También adquieren un gusto por las materias escolares como: matemáticas, geografía, etc. Igualmente, porque generan momentos largos de concentración.

Otros de los beneficios de los juguetes didácticos es que contribuyen al desarrollo de sus habilidades físicas, cognitivas y emocionales. Al igual que al desarrollo de sus capacidades sociales, a su autonomía y autoconfianza.

¿Cómo debe ser un juguete didáctico?

Para que un niño o niña pueda sacar provecho del juegue, este debe contar con ciertas características. Por ejemplo, deben ser sencillos para que se manejen fácilmente. Además, deben ser seguros y acorde a la edad de cada niño o niña. Otra cosa a tomar en cuenta es que las instrucciones deben ser claras y revisar todas las etiquetas e indicaciones.

No olvides observar los juegues planeados para bebés y niños pequeños. Estos deben tener un tamaño considerablemente grande, para evitar asfixia. También, deberán ser resistentes, fuertes y con colores llamativos, además de fáciles de limpiar. Es importante también que analices su resistencia, que no estén rotos o tengan puntas filosas. De ser así podría hacerle daño a tus pequeños.

Aspectos a tener en cuenta al elegir juguetes didácticos

De cierta manera, cada vez que das un juguete a un niño, no está de más entender de qué forma puede impactarle en su desarrollo. Primeramente, debes tener claro que un juguete es para divertir, desarrollar la imaginación y complementar su educación. Por lo tanto, es importante que brindes juguetes a los pequeños según su edad. Más adelante te diremos cuáles corresponden a cada etapa.

En segundo lugar, y como hemos mencionando anteriormente, es trascendental que vigiles que los juguetes sean seguros. Para eso está la marca CE, un sello visible que figura como garantía de seguridad y salud de los niños. También, la etiqueta del juguete te ayudará a conocer que sea de una marca registrada. Esto te garantiza que haya pasado por procesos de calidad y asesoramiento para su utilización.

Otro aspecto a tener en cuenta son las temáticas de los juegos didácticos. Nosotros recomendamos que no ofrezcas a los niños o niñas juguetes con temas bélicos o sexistas. Así evitarás que se fomenten, desde las primeras edades, actitudes o conductas agresivas, violentas o estereotipos. Además de no ser educativos, son juguetes que perjudican el desarrollo integral del niño o la niña.

Tipos de juguetes de acuerdo a la edad

Existen diversos juguetes didácticos que están diseñados para ciertas edades. De acuerdo a esto, producen diferentes efectos en los niños. Por ello se clasifican de la siguiente manera:

  • Niños de 0 a 2 años de edad: los sonajeros, muñecos de goma, gimnasios para bebés y móviles están hechos para este rango de edad. Otro son los juegos sonoros, libros de tela, mordederas, tambores y pianos. En ellos deberás cuidar que no sean muy ruidosos porque podrían afectar la audición de los menores.
  • Niños de 3 a 5 años de edad: entre ellos están los rompecabezas, juegos de construcción, disfraces o triciclo. También puedes jugar con ellos a los títeres o que coloreen dibujos. Otros juguetes didácticos son los moldes, plastilinas, cuentos, pelotas y los de insertar figuras.
  • Niños de 6 años en adelante: para ellos están los juegos de mesa, los de asociación, series y clasificación. Otros más activos son la bicicleta, los patines o los que impliquen pelotas. También puedes enseñarles a tocar algún instrumento musical, algún tipo de baile o pintura.



5 Mensajes de los padres que le hacen bien a los adolescentes

 

ORGULLO

MENSAJE PRIMERO: "Estoy orgulloso de ti".

Con esta frase tan simple, ayudamos a construir la autoestima de nuestro hijo. Es probable que se la digamos cuando consigue algún éxito, pero un adolescente la necesita especialmente cuando falla. Estamos orgullosos de él porque es nuestro hijo… y no hacen falta más motivos. Y, sin embargo, muchos adolescentes de hoy en día pueden no tener la suerte de escuchar este mensaje a menudo.

Deberíamos estar orgullosos de nuestro hijo y reconocerle por lo que es y por los esfuerzos sinceros que hace por mejorar, sin compararle con otros y sin establecer metas arbitrarias como sacar todo sobresaliente, por ejemplo. Sentirse orgulloso de un hijo no debería de los puntos anotados en un partido de baloncesto, por ejemplo, ni de las notas conseguidas.

Puede que resulte difícil estar orgulloso de un hijo cuando toma decisiones equivocadas o cuando falla. Sin embargo, nunca, nunca, debemos permitir que se esfume el cariño. Cuando falle, no diremos: "no llegarás nunca a ninguna parte". Un simple descuido y cuatro o cinco palabras pueden llegar a herirle profundamente. En nuestro hijo adolescente hacen el efecto de: "estoy disgustado contigo como ser humano".

 

AQUÍ ESTOY

MENSAJE SEGUNDO: "Puedes acudir a mi cuando me necesites; siempre estaré aquí para escucharte".

Un adolescente da mucha importancia a poder acudir a sus padres cuando existen problemas; aunque exista rebeldía, en los momentos difíciles necesita tener una seguridad: "mis padres están ahí". Sin embargo, si no le prestamos atención cuando lo está pasando mal, le estaremos dando una buena razón para que se las apañe por sí solo y busque consejo y ayuda en otros lugares.

Hay que escucharles, sin querer hablar y pontificar continuamente. Así, dejamos claro a nuestro hijo que: "Eres importante para mi", "me preocupo de las cosas en las que tú estás interesado", "me gusta escuchar tus ideas y opiniones". Escuchar con atención también estimula el deseo de hablar de los hijos. Se construye un ambiente de respeto y afecto mutuo.

 

COMPRENSIÓN

MENSAJE TERCERO: "Quiero comprenderte"

A veces, es frustrante ser padre. Continuamente oyendo los prejuicios de los quinceañeros que afirman que somos una generación antigua y que no les comprendemos… No hay duda; es difícil comunicarse con los adolescentes.

Muchas veces, cuando nuestro hijo nos acusa de que no le comprendemos es tan sólo una manera de defenderse. Confunde "no comprender" con "no estar de acuerdo", por lo que no hemos de dejar que nos manipule. Si nos acusa de que no le comprendemos, hemos de decir a nuestro hijo que nos ayude: "Quiero comprenderte, cuéntame más, que sientes…".

Si tenemos la sospecha de que lo único que ocurre es que simplemente no estamos de acuerdo con él, podemos repetir lo que nos dice, sus argumentos, sus ideas, hasta que se dé por satisfecho y entonces: "Ves que comprendo lo que quieres decir y por qué; si no es así, quiero llegar a comprenderlo. Pero me parece que nuestro problema no es de falta de comprensión sino de falta de acuerdo".

 

CONFIANZA

MENSAJE CUARTO: "Confío en ti".

Contar con la confianza de sus padres es importante para un adolescente. "Lo más dañino que me han dicho mis padres en mi vida fue que nunca podrían volver a confiar en mí".

Nuestro hijo necesita que le digamos que nuestra confianza en él se desarrollará gradualmente en la medida que adquiera nuevos conocimientos y experiencias en esas situaciones que requieran la confianza. No podemos pretender que nuestro hijo de quince años conduzca un coche – aparte de que es ilegal – porque no tiene la experiencia necesaria que nos permita confiar en su buen juicio.

Pero hay otra razón por la que nos cuesta tanto a los padres confiar en nuestros hijos. Nos conocemos bien a nosotros mismos y, seguramente, hemos experimentado de primera mano todos los riesgos, situaciones y peligros de esta etapa. Sabemos qué fácil es ceder a las presiones del ambiente cuando no se está preparado. Esto nos previene de dar a nuestros hijos una confianza sin límites.

De hecho, no estaríamos haciendo bien nuestro trabajo de padres si permitimos que nuestros hijos se encuentren en situaciones donde el grado de riesgo es más elevado que su nivel de madurez.

 

CARIÑO

MENSAJE QUINTO: "Te quiero".

A veces, podemos perder muchas oportunidades de expresar amor y cariño – y de recibirlo – sólo porque no nos lo hemos propuestos como un objetivo consciente. Y, sin embargo, es el mensaje más importante que chicos y chicas quieren oír de sus padres.

El amor es el ingrediente esencial de una familia sana. Un "te quiero", dicho en voz alta y a menudo, nos ayuda a saber quiénes somos y por qué hemos nacido. Cuando un adolescente no está seguro del amor de sus padres, los otros cuatro mensajes anteriores no significan nada. Necesitan que le digan que les quieren y que se lo demuestren. ¿Cómo pueden estar seguros de que les quieren si nunca se lo han dicho? ¿Cómo pueden estar seguros si sus padres nunca pasan el tiempo con él?

La manera de demostrar el amor a un hijo se deletrea con estas letras: T – I – E – M – P – O. Darle regalos, proveerle de comida y ropa, mostrarle cariño de otras maneras está bien, pero también hay que estar dispuesto a perder tiempo con nuestro hijo adolescente: ir de pesca, ir de tiendas juntos…

Relacionarse, comunicarse, cuesta trabajo. Esto ocurre en el matrimonio, en la amistad… y en la relación entre padres e hijos. Con un adolescente cuesta más, porque crece y gana más independencia constantemente, y por eso puede llegar a frustrarnos. No dejemos que ocurra en nuestra familia."

 

 

 

 

Fuente:http://psicologiagranollers.blogspot.mx/2013/01/escuela-de-padres-5-mensajes-que-los.html






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